El plagio en el ámbito académico se puede definir como el hecho de hacer propias las ideas o palabras de otra u otras personas y quien plagia no admite tal hecho, lo cual evidentemente constituye una acción deshonesta por parte del plagiario, por hacer creer que lo establecido en sus escritos es de su propia creación o inspiración.
Para iniciar con esta actividad, es necesario determinar que respecto a la búsqueda de información, debemos considerar como objetivo las maneras de cómo podemos detectar y buscar estrategias para evitar el plagio, de modo que dicha información nos precise aspectos muy concretos para aplicar en la construcción de textos académicos propios.
¿CÓMO DETECTAMOS EL PLAGIO?
Definitivamente que es bastante complicado determinar qué aspectos determinan si hay plagio o no en los textos producidos por los estudiantes, sin embargo, desde mi punto de vista y de acuerdo con los hechos y las estadísticas reales, hoy en día el Internet es un aliciente perfecto para propiciar y promover el plagio entre los estudiantes, debido a la infinidad y diversidad de información que se ofrece a través de la red y que está a la disposición de todo el mundo en cualquier lugar y a cualquier hora.
Con base en las páginas consultadas y la información recabada en Internet sobre el tema, encontré que una de las principales formas de detectar el plagio es cuando los trabajos académicos carecen principalmente de citas o referencias bibliográficas que fundamenten las ideas y teorías que se localizan en el texto. Así mismo, esto permite valorar, en muchas ocasiones, la incongruencia entre los párrafos, así como en los estilos de escritura utilizados por el estudiante además de que en algunas ocasiones se aprecian en los textos académicos, varios estilos de fuente y tamaño que hacen visible la copia y pegado de textos de otras fuentes en las que el estudiante no menciona el autor.
Para concluir y de acuerdo con Núñez (2007), una forma de detectar a un estudiante que comete plagio es confrontarlo de manera personal el cual se delatará si menciona alguna de las expresiones como: “No, no he plagiado”, ¿Por qué a mi?, Si fui yo pero no me cuelgue, “No tengo remedio”, “Lo acepto”; siendo ésta una manera muy sencilla de detectar el plagio en el aula.
Para iniciar con esta actividad, es necesario determinar que respecto a la búsqueda de información, debemos considerar como objetivo las maneras de cómo podemos detectar y buscar estrategias para evitar el plagio, de modo que dicha información nos precise aspectos muy concretos para aplicar en la construcción de textos académicos propios.
¿CÓMO DETECTAMOS EL PLAGIO?
Definitivamente que es bastante complicado determinar qué aspectos determinan si hay plagio o no en los textos producidos por los estudiantes, sin embargo, desde mi punto de vista y de acuerdo con los hechos y las estadísticas reales, hoy en día el Internet es un aliciente perfecto para propiciar y promover el plagio entre los estudiantes, debido a la infinidad y diversidad de información que se ofrece a través de la red y que está a la disposición de todo el mundo en cualquier lugar y a cualquier hora.
Con base en las páginas consultadas y la información recabada en Internet sobre el tema, encontré que una de las principales formas de detectar el plagio es cuando los trabajos académicos carecen principalmente de citas o referencias bibliográficas que fundamenten las ideas y teorías que se localizan en el texto. Así mismo, esto permite valorar, en muchas ocasiones, la incongruencia entre los párrafos, así como en los estilos de escritura utilizados por el estudiante además de que en algunas ocasiones se aprecian en los textos académicos, varios estilos de fuente y tamaño que hacen visible la copia y pegado de textos de otras fuentes en las que el estudiante no menciona el autor.
Para concluir y de acuerdo con Núñez (2007), una forma de detectar a un estudiante que comete plagio es confrontarlo de manera personal el cual se delatará si menciona alguna de las expresiones como: “No, no he plagiado”, ¿Por qué a mi?, Si fui yo pero no me cuelgue, “No tengo remedio”, “Lo acepto”; siendo ésta una manera muy sencilla de detectar el plagio en el aula.
¿CÓMO PREVENIMOS EL PLAGIO?
En la formación académica del estudiante y por supuesto en la producción de textos, es necesario e imprescindible que el alumno conozca las formas apropiadas de documentar su investigación, particularmente en lo que se refiere a las citas directas, referencias bibliográficas y al hecho de saber cómo utilizar las ideas o palabras de otros en la estructura de su texto académico.
Hoy en día ya existen en Internet páginas precisas e incluso programas que ayudan a identificar los trabajos plagiados. Por tanto, es conveniente que los estudiantes estén enterados por el propio asesor o maestro de las opciones en la web en las que se consiguen textos o ensayos ya preparados, lo que disminuirá la probabilidad de que utilicen dichos artículos para determinada clase.
En la investigación realizada encontré algunas páginas que a su vez nos mandan otras ligas y en ellas podemos poner a disposición los escritos de los alumnos y mediante esas páginas, se puede determinar si son trabajos plagiados; podemos encontrar también software antiplagio comercial que permite comparar los trabajos entre los mismos estudiantes y que sería aplicable en instituciones educativas de nivel profesional, tales como:
www.plagiarism.org/technology-html
www.turnitin.com
www.powerresearcher.com
Otros tipos de software son: Eve 2 y Copycatch
DATOS DEL SOMBRERO BLANCO ENCONTRADOS
En lo que refiere a la detección del plagio y de acuerdo con De Bono (2006), los autores consultados utilizan el sombrero amarillo, debido a que hacen una invitación a evitar que se cometa el plagio y cuya postura constructiva propone la oportunidad de promover en el alumno estudiante un sentido positivo en la formulación y construcción de textos académicos y sobre todo, propiciar la concientización de formarse como lector escritor, habilitarse de las herramientas y conocimientos necesarios para crear un buen trabajo académico.
Sobre la prevención del plagio en las fuentes consultadas y con base en la postura de De Bono (2006), el autor utiliza el sombrero azul, ya que invita al estudiante a moderar su actitud en cuanto a la copia de textos que ya están listos para ser utilizados en determinada actividad académica, de esta forma, se tiene la posibilidad de controlar en cierta forma la información que el alumno presentará en sus producciones.
REFERENCIAS
Comas, Ruben & Sueda, Jaume, 2007, Caber-Plagio Académico. Una aproximación al estado de conocimientos, Revista TEXTOS de la CiberSociedad, 10. Temática Variada. Recuperado el 20 de Mayo de 2008 de www.cibersociedad.net/textos/artículos.php?art=121
Núñez, 2007. Plagio Estudiantil en Línea. Decano Asociado de Avalúo y Tecnologías de Aprendizaje. Recuperado el 21 de Mayo de 2008. de http://www.uprm.edu/ideal/plagio2.pdf
De Bono, E. 2006. Seis sombreros para pensar. Argentina: Ed. Granica.
Comas, Ruben & Sueda, Jaume, 2007, Caber-Plagio Académico. Una aproximación al estado de conocimientos, Revista TEXTOS de la CiberSociedad, 10. Temática Variada. Recuperado el 20 de Mayo de 2008 de www.cibersociedad.net/textos/artículos.php?art=121
Núñez, 2007. Plagio Estudiantil en Línea. Decano Asociado de Avalúo y Tecnologías de Aprendizaje. Recuperado el 21 de Mayo de 2008. de http://www.uprm.edu/ideal/plagio2.pdf
